Cuando amas a alguien, y decides compartir tu vida con esa persona, es una de las cosas mas importantes que hacemos como seres humanos. A ver, a nuestros padres, hermanos, tíos, etc., los queremos porque si, son nuestra familia y, con sus excepciones, es muy lógico que los queramos, cuidemos y nos preocupen, por ese solo hecho.
Pero tu pareja, tu príncipe o princesa, la escoges. Primero la conoces, te causa esas mariposas en el estómago al principio, y cuando las mariposas se calman un poco, entiendes que quieres seguir caminando a su lado.
Por eso hemos decidido casarnos, somos felices juntos, y de momento no se sabe que ninguno de nosotros tenga una doble vida, o sea espía de alguna agencia extranjera.
